LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

9 junio, 2020

Las solicitudes para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad aumentan un 130% por la crisis de la COVID-19

  • Para nadie es un secreto que la pandemia actual del coronavirus ha afectado a muchísima gente en todo el mundo. Por esta razón, el número de solicitudes para acogerse a la Ley de Segunda oportunidad ha aumentado a gran escala durante la crisis de la COVID-19. Sin duda alguna, pequeñas, medianas y grandes empresas quieren utilizar este vehículo legal para hacer frente a sus deudas y empezar de cero.

Ley de Segunda Oportunidad, una solución durante pandemia del coronavirus

La Ley de la Segunda Oportunidad nació como un mecanismo que reduce la carga financiera (anulando deudas) y otras medidas de orden social. Está dirigida a personas particulares o empresas autónomas que atraviesen una situación financiera crítica. Esta ley permite que cualquier particular o pequeño empresario pueda volver a empezar desde cero si su situación financiera es insostenible. Debido a esto, muchas empresas y personas naturales quieren acogerse a la Ley de Segunda oportunidad durante la crisis actual del COVID-19.

El número de las personas físicas, empresarias o no, que se quieren acoger a La Ley de Segunda Oportunidad ha subido un 130%, pero todo apunta a que seguirá aumentando a medida que vaya pasando el tiempo.

Por otro lado, es necesario destacar que la mayoría de las empresas que solicitan acogerse a este vehículo legal hacen vida en grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia.

Requisitos para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad

En una situación financiera crítica provocada por una crisis como la de la COVID-19, se pueden aprovechar los beneficios de La Ley de Segunda Oportunidad siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos. Esta ley distingue, por un lado, los requisitos relativos al acuerdo extrajudicial de pagos, regulados en el art 231 de la ley concursal, y por otro, los requisitos del beneficio de exoneración del artículo 178 bis.

Requisitos relativos al acuerdo extrajudicial:

  • La estimación inicial del pasivo no debe superar los 5 millones de euros.
  • Si el deudor es empresario (incluyendo profesionales y autónomos), tendrá que aportar un balance.
  • El deudor no puede haber sido condenado por delito contra el patrimonio, el orden socioeconómico, la Hacienda Pública, la Seguridad Social, los derechos de los trabajadores, o por falsedad documental en los 10 años anteriores.
  • No estar tramitando o haber obtenido un beneficio similar en los últimos 5 años.
  • Desde la reciente sentencia del Tribunal Supremo en el mes de julio 2019, contempla también una quita de hasta el 70 % de los créditos de derecho público, permitiendo el pago del 30 % restante en cuotas mensuales durante 5 años.
  • El Mediador Concursal designado por la autoridad competente, seré quien presente a los acreedores una propuesta de pagos adaptada a la situación del deudor, demostrando así la buena fe del mismo en satisfacer sus deudas.

Requisitos relativos al beneficio de exoneración (liberación de la deuda):

  • La persona debe haber terminado el concurso por liquidación o por insuficiencia de la masa activa del patrimonio del deudor.
  • Es indispensable haber intentado un acuerdo extrajudicial de pagos con los acreedores.
  • Presentar la solicitud del beneficio de exoneración como objetivo del concurso consecutivo que se debe declarar en los 15 días posteriores a la finalización del acuerdo extrajudicial de pagos.
  • El deudor tendrá que aceptar que el beneficio de exoneración se haga constar en el Registro concursal durante 5 años. Dicho beneficio de exoneración podrá ser revocado durante este plazo de tiempo, si mejorase sustancialmente la situación del deudor, por ejemplo mediante una herencia o lotería, o si el deudor hubiese ocultado ingresos, bienes o derechos.
  • Todas las deudas contra la masa deben estar satisfechas.